Diferencias entre la depilación laser y la fotodepilación

fotodepilación

fotodepilación

No hace mucho, la cera, la maquinilla o la cuchilla eran los métodos más comunes que se empleaban para la depilación. Llegaron a nuestras vidas hace ya algunas décadas, evolucionando cada año con fórmulas más sofisticadas. Sin embargo, hace poco surgieron dos innovadores tratamientos que cada día cobran más fuerza en nuestra sociedad: la Depilación láser y la Fotodepilación. Puede decirse que hoy por hoy son los tratamientos de moda para mantener el vello bajo control. Su popularidad deriva de un precio asequible para la mayoría y de unos resultados que son el sueño de muchas mujeres y de algunos hombres: hacer que el vello desaparezca y olvidarnos para siempre de la depilación.

Pero antes de nada conviene realizar una aclaración sobre un término que se ha popularizado de forma errónea. Actualmente casi todo el mundo suele asociar la Fotodepilación con el tratamiento de Luz Pulsada únicamente, y no con el láser. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el término “fotodepilación” hace referencia a la técnica de depilación mediante luz, de la que forman parte ambos tratamientos.

En resumen, podemos decir que la Fotodepilación es una sola técnica que posee dos tratamientos: la depilación con láser y la depilación con Luz Pulsada o IPL (popularmente conocida como Fotodepilación). Ambos destruyen los folículos pilosos mediante la utilización de la luz, que al entrar en contacto con la melanina se convierte en calor, llegando directamente a la raíz y haciendo desaparecer el vello de forma permanente.

¿Cuál es la diferencia entre la Depilación láser y la Luz Pulsada?

La principal diferencia es la forma de aplicar la Luz.

La Fotodepilación con láser es la técnica más veterana y se caracteriza por su precisión. El láser emite una luz monocromática (de un solo color) que es más fácil de absorber por la melanina. Sus partículas de luz van en la misma dirección y en la misma longitud de onda, llegando directamente a la raíz del vello de forma precisa. Con este método se reduce el peligro de que se produzcan daños externos, aunque no es apto para todo tipo de piel ni vello. Por ejemplo, no puede usarse en personas de piel negra, en vellos canosos, claros o muy finos.

La Fotodepilación con Luz Pulsada Intensa (IPL) es una técnica más novedosa que consiste en un bombardeo de luz en la zona a tratar y por lo general es un tratamiento que se adapta mejor a cualquier tipo de piel y vello. Su luz es policromática (de varios colores) y se mueve en distintas direcciones, con diferentes longitudes de onda. Por ello, el calor no incide en el folículo con la misma intensidad y se necesitan mayor número de sesiones para conseguir unos resultados óptimos. Como principal inconveniente de este tratamiento podemos señalar que el riesgo de aparición de quemaduras e irritaciones es mayor.

En cualquier caso, ambas técnicas son efectivas para la eliminación permanente del vello y pueden encontrarse fácilmente en clínicas, centros de estética e incluso en algunas peluquerías, siendo recomendable ponerse en manos de un profesional para conseguir así un resultado óptimo y evitar correr riesgos innecesarios para nuestra salud.